

En este taller vivencial de yoga, se invita a los participantes a explorar los ojos como una puerta de entrada entre el cuerpo, la mente y la conciencia. Pensado como un suave reinicio otoñal, el encuentro propone un espacio para bajar el ritmo, reconectar y cultivar una atención más amable hacia la visión cotidiana y la presencia.
A través de movimiento guiado, prácticas de atención plena y ejercicios de enfoque, la sesión favorece una relación más equilibrada con los ojos y el sistema nervioso. Es una oportunidad para hacer una pausa ante el exceso de estímulos visuales, recuperar sensación de calma y apoyar una mayor claridad y enraizamiento.
Tanto si buscas relajarte, resetearte o simplemente vivir el yoga de una forma diferente y consciente, este taller ofrece un entorno sereno y cuidado para la exploración. Los asistentes pueden esperar una experiencia reflexiva y corporal, en la que movimiento y mindfulness se integran de manera restauradora, accesible y acorde con la energía de la estación.
Jana Ipfling
