




En el Valle Sagrado de Perú, este retiro propone un recorrido de sanación profundamente enraizado en la sabiduría ancestral amazónica y andina. Ha sido diseñado junto a curanderos indígenas de gran experiencia, entre ellos un sanador Onaya de la tribu Shipibo y un médico inca, pampamisayoq, de la tribu Qero de los Andes altos. Todo el proceso se desarrolla de forma tradicional, guiado por el principio inca de Munay, o amor, desde la preparación de la medicina vegetal hasta el uso de los iqaros, cantos chamánicos sagrados.
Aunque la experiencia se apoya en prácticas ancestrales, también incorpora asistencia médica moderna para reforzar la seguridad y favorecer la integración. Un equipo sanitario multidisciplinar, con cardiólogo, psiquiatra, psicólogo y médico general, trabaja junto a los sanadores indígenas. Durante las ceremonias de Ayahuasca hay presencia médica y acceso a equipamiento de emergencia de última generación. El centro lleva 40 años en funcionamiento, con la seguridad como prioridad constante, y ha recibido a más de 7.200 huéspedes satisfechos.
El programa incluye tres ceremonias de Ayahuasca, además de consultas individuales, reuniones grupales, ceremonias de sanación, ceremonia con hojas de coca, ceremonia de limpieza y flores, ofrendas de gratitud a Pachamama, meditación de amor, masaje de cuerpo completo, caminatas en grupo y dos actividades de voluntariado basadas en la práctica de Ayni, o reciprocidad. Los grupos reducidos, de hasta 18 participantes, permiten una atención más cercana y acompañada. Todas las actividades se facilitan en inglés.
El alojamiento es sencillo y cómodo, con habitaciones compartidas para tres personas y baños compartidos. Las comidas siguen una dieta vegetariana pensada para acompañar el trabajo con plantas medicinales. Todo el transporte de ida y vuelta al centro está incluido.
Es obligatorio llegar al menos dos días antes del inicio para aclimatarse a la altitud de Cusco, situada a 3.500 metros sobre el nivel del mar. Si la llegada se produce el mismo día del retiro, no será posible participar y la reserva deberá trasladarse a la siguiente fecha disponible, sin reembolso. Además, es necesario reservar una noche de hotel entre la aclimatación y el retiro. Al día siguiente, el grupo se reúne en Plaza Nazarenas a las 09:00 para salir en autobús. El desayuno del día de inicio debe limitarse a zumo y fruta, sin pan ni lácteos.
Las pautas de preparación son muy importantes. Dos semanas antes, hay que abstenerse de comer cerdo, mantener actividad sexual —incluida la masturbación—, consumir alcohol, cannabis, drogas callejeras, comida picante y alimentos o bebidas muy fríos. Una semana antes, deben evitarse azúcares refinados, carne roja, comida basura, sal o pimienta, dulces, chocolate, aceites, grasas animales, bebidas con gas, lácteos, fermentados, cafeína y otros estimulantes. Es necesario informar al equipo sobre cualquier medicación, suplemento, menstruación durante el retiro o embarazo. También se exige un certificado médico que confirme buen estado de salud; si no se dispone de él, deberá realizarse una revisión en Cusco por 50 US$. Las personas mayores de 50 años deben presentar una prueba de esfuerzo, en su país de origen o en Cusco por 55 US$.
Para apoyar la seguridad y la preparación, se recomienda realizar una desintoxicación natural durante al menos dos semanas antes de la llegada. En caso de mal de altura, pueden ayudar el té de MUÑA y las tomas de oxígeno en el aeropuerto; cualquier síntoma grave debe comunicarse al personal.
Onaya
pampamisayoq

Price
1100,00 US$
Duration
4 nights / 5 days
Available any date