




Este retiro de 8 días está pensado para personas que están explorando los psicodélicos como apoyo en su camino hacia la sobriedad. Acompañados por personal médico con experiencia en el abordaje de las adicciones, los participantes toman parte en sesiones de psilocibina y DMT orientadas a favorecer la recuperación cerebral, interrumpir patrones destructivos y abrir una vía más estable dentro del proceso de recuperación.
Todas las tarifas se basan en ocupación individual. Se puede añadir un segundo huésped a la habitación por una tarifa fija de 3.650 USD, que incluye todas las actividades y servicios del retiro. El traslado desde el aeropuerto está incluido.
La experiencia comienza con una lista de preparación de 10 puntos. La educación ocupa un lugar central, con materiales que explican de forma clara la neurociencia y los mecanismos que hay detrás de los psicodélicos. Además, los huéspedes reciben acompañamiento en habilidades, técnicas y ejercicios basados en la neurociencia, pensados para ayudarles a atravesar cada sesión con mayor claridad y confianza.
La psilocibina se presenta aquí como una herramienta de recuperación con capacidad para restaurar, reiniciar y favorecer la sanación. Sus propiedades antiinflamatorias pueden ayudar a la recuperación del tejido cerebral dañado, mientras que su efecto de interrupción de patrones puede cortar ciclos de autosabotaje, hábito y autocrítica que suelen acompañar a la adicción. Sus efectos sobre el estado de ánimo también apoyan el proceso al fomentar una relación más compasiva con uno mismo.
Las sesiones tienen lugar en jardines frondosos, inmersos en la naturaleza pero manteniendo la privacidad. Cada experiencia dura entre 4 y 6 horas y está cuidadosamente estructurada para ofrecer seguridad y profundidad. Las dosis se adaptan a las necesidades individuales, con apoyo basado en la neurociencia durante todo el proceso para ayudar a los participantes a transitar la vivencia e integrar lo que surja.
El programa incluye dos sesiones de macrodosis, abordadas con especial cuidado. Tras la primera, el equipo revisa en detalle la experiencia del huésped, incluyendo el tono emocional, las sensaciones físicas y el proceso de integración. Muchas personas en recuperación perciben un cambio significativo entre la primera y la segunda macrodosis, y suelen encontrar la segunda vivencia más vívida y gratificante a medida que regresa la claridad y aumenta la sensibilidad.
Con trabajo de macrodosis y minidosis, el retiro ofrece una amplia gama de experiencias psicodélicas que apoyan tanto la visión personal como la sostenibilidad a largo plazo de la sobriedad.
El DMT se describe como una experiencia profundamente psicodélica, a menudo marcada por sensaciones intensas y fenómenos visuales impactantes. Como amplificador no específico, puede intensificar la percepción auditiva, visual, emocional y somática, creando una sesión muy personal que puede aportar aprendizajes valiosos para la recuperación.
Su interés para las personas en recuperación también reside en su efecto sobre los receptores Sigma-1, que favorece beneficios antiinflamatorios y neuroprotectores. De este modo, el DMT se plantea no solo como una vivencia psicológica o espiritual, sino también como una experiencia que puede apoyar la sanación física del cerebro.
Las sesiones se realizan de forma individual, con dos facilitadores presentes para garantizar seguridad y foco. Cada una dura entre 10 y 15 minutos y está diseñada para una inmersión total, sin distracciones. Pese a su brevedad, suelen convertirse en momentos decisivos del retiro, y muchas personas las viven como un ancla poderosa para avanzar con solidez.
Como el DMT no genera tolerancia a corto plazo, puede utilizarse con mayor frecuencia durante el retiro, permitiendo que el proceso terapéutico continúe con menor pérdida de sensibilidad.
Las experiencias psicodélicas pueden ser reveladoras, pero también confusas o abrumadoras. La integración ayuda a registrar, interpretar y dar sentido a esos momentos para que formen parte de un proceso de sanación más amplio y no se desvanezcan con el tiempo.
Aquí, la integración tiene lugar en sesiones privadas individuales con profesionales especializados en recuperación de adicciones. Estos encuentros crean un espacio seguro y libre de juicio, centrado en avanzar, ayudando a los huéspedes a reflexionar sobre las sesiones, anotar aprendizajes y conectarlos con el trabajo de sostener la sobriedad.
También se ofrece apoyo a quienes atraviesen experiencias difíciles, con orientación para procesarlas y prepararse para futuras sesiones. Las sesiones pueden grabarse para revisarlas más adelante o compartirlas con un terapeuta en casa.
Para quienes buscan una dimensión espiritual, también existe integración privada con la curandera, inspirada en las prácticas tradicionales mexicanas con setas. El acompañamiento grupal de meditación refuerza el proceso con mindfulness y conciencia somática.
La investigación con fMRI muestra similitudes significativas entre la actividad cerebral durante la meditación y en estados psicodélicos. Para quienes están en recuperación, esta conexión puede resultar especialmente útil: los psicodélicos pueden ofrecer una aproximación a una conciencia meditativa profunda, mientras que la meditación aporta una práctica de anclaje que favorece sesiones más cómodas y enfocadas.
A lo largo del retiro, la meditación y el breathwork se utilizan antes, durante y después de determinadas experiencias psicodélicas. Antes de las sesiones, preparan cuerpo y mente. Durante, ofrecen un apoyo estable. Después, ayudan a reconectar con las sensaciones y aprendizajes vividos.
Las clases de meditación y breathwork posteriores a la macrodosis están pensadas para ayudar a los participantes a redescubrir estados similares a los psicodélicos mediante la práctica guiada, ofreciéndoles herramientas que puedan seguir usando en su vida diaria para sostener claridad, resiliencia y equilibrio emocional.
El curso de cultivo de setas ofrece a los participantes habilidades prácticas que pueden llevarse más allá del retiro. Diseñado con suministros seguros, accesibles y legales, enseña a cultivar sus propias setas y a mantener una práctica sostenible que apoye la sanación a largo plazo.
Los huéspedes adquieren experiencia práctica en cada fase del proceso, construyendo conocimiento y autonomía. Para quienes están en sobriedad, este curso ofrece una forma de continuar el trabajo terapéutico de manera estructurada e intencional.
Esta clase opcional adicional (275 USD) enseña la técnica para extraer DMT de materiales vegetales legales y fáciles de conseguir. Se presenta como una forma de seguir beneficiándose de las cualidades terapéuticas y neuroprotectoras del DMT después del retiro.
Un equipo médico plenamente integrado está presente las 24 horas del día durante todo el retiro para ayudar a garantizar comodidad y seguridad. El equipo cuenta con amplia experiencia acompañando a personas en recuperación de adicciones, creando un entorno seguro y comprensivo. Aunque no se trata de un centro de desintoxicación, se recomienda llegar con al menos unas semanas de sobriedad para evitar síntomas de abstinencia peligrosos y aprovechar mejor la experiencia.
Los grupos del retiro son íntimos, con aproximadamente 10 participantes y un máximo de 14.
Existen terapias intravenosas opcionales para apoyar el bienestar general mediante la administración directa de nutrientes en el torrente sanguíneo. Las fórmulas pueden incluir vitamina C, glutatión, magnesio, zinc, vitamina B-12 y cromo, con el objetivo de apoyar la inmunidad, la desintoxicación, la energía, la concentración y la recuperación.
Las sesiones de terapia IV (185-220 USD) se programan en días
Eleusinia Retreat

Price
6875,00 US$
Duration
7 nights / 8 days
Available any date