
En 2016, Adrienn Light vivió un giro profundo e inesperado durante un retiro en solitario que combinó meditación y ayuno. En ese instante de gran transformación, sintió cómo su forma física se expandía hacia un Cuerpo de Luz, abriéndose a una nueva frecuencia y a una intensa sensación de libertad interior.
Durante los dos años siguientes, se dedicó a comprender, integrar y trabajar con esa energía. Ya en 2018, sintió el llamado de compartir su experiencia y comenzó a facilitar activaciones del cuerpo de luz, acompañando a otras personas en el encuentro con su propia vivencia de Luz.
En 2022, Anfrinit empezó a manifestarse a través de Adrienn como un canal claro a lo largo de todas las existencias, favoreciendo la alineación entre el yo multidimensional y el yo superior. A través de este trabajo, se guía a los practicantes hacia la liberación del ciclo de encarnación.
Más allá de su camino espiritual, Adrienn es una esposa amorosa y madre de dos niñas pequeñas.