
Agnė Zinkevičiūtė descubrió la respiración consciente a través de referentes internacionales como Dan Brule, uno de los grandes pioneros de esta práctica, y también se formó en la escuela de terapia respiratoria de Dalia Beata Kasmauskaitė. Desde entonces, sigue profundizando en su propio proceso respiratorio cada día, participando en sesiones y camps con Dalia Beata Kasmauskaite, lo que le permite mantener una práctica viva, cercana y en constante evolución.
La respiración consciente tuvo un impacto transformador en su vida: le ayudó a liberar una gran cantidad de tensión, a salir de la depresión y a mejorar de forma notable no solo su salud mental y física, sino también su calidad de vida. Desde 2014, guía sesiones grupales e individuales y camps de respiración, creando espacios de acompañamiento donde los participantes pueden reconectar con su cuerpo, soltar carga acumulada y encontrar mayor equilibrio.
Además, trabaja con equipos de empresas, enseñando diversas prácticas respiratorias que favorecen la gestión del estrés, la liberación de tensión, una mejor concentración y una forma de trabajar más inteligente y eficiente.