
Akie es practicante de yoga y meditación, además de violinista. Desde los 10 años sintió una profunda curiosidad por la gran pregunta de la identidad: “¿Quién soy?”. Creció rodeada de libros de psicología, filosofía y budismo, por lo que considera que su camino espiritual comenzó muy pronto.
Su recorrido se intensificó cuando descubrió el yoga a los 22 años. Aquel encuentro marcó un antes y un después, ya que experimentó una auténtica fuerza interior que la ayudó a acompañar su propio proceso de sanación.
Incluso mientras trabajaba en una empresa financiera y más tarde en la organización de una NPO, mantuvo de forma constante su práctica de asanas y meditación.
Hoy, más de 15 años después de haber iniciado este camino, sigue sintiéndose profundamente inspirada. Le ilusiona compartir lo que ha aprendido y vivido: una visión del yoga como una forma de habitar la vida con la sabiduría ancestral más valiosa. Quizá hoy puedas vislumbrar tu verdadero yo, o quizá no; sin expectativas, la invitación es a disfrutar del momento y abrirte a lo que esté por llegar.