
Como psicóloga y psicoterapeuta en formación, Amelie aborda el procesamiento emocional con delicadeza, atención y una sensibilidad muy cuidada. Su propio recorrido transformador con sustancias psicodélicas marcó un antes y un después en su vida. Hace siete años, tras una enfermedad crónica grave, tuvo que reconstruir su existencia desde cero. Ese proceso no implicó solo modificar hábitos, sino, sobre todo, soltar una imagen rígida de sí misma.
Cinco años de psicoterapia intensiva le permitieron comprender el origen de su crisis. Su descubrimiento más importante fue entender que el conflicto no estaba en el mundo, sino en ella misma. Aunque esta idea resultaba clara a nivel racional, todavía le faltaba el acceso emocional necesario para dejar atrás por completo esa identidad disfuncional. La psilocibina contribuyó de forma decisiva a su sanación al mostrarle un espejo y enseñarle a observarse con honestidad y, aún más, a reírse con ternura de sus propias imperfecciones.
Cuando terminó sus estudios de psicología, Amelie supo con certeza que su labor terapéutica ya no estaría completa sin la integración de sustancias psicotrópicas. Para ella, los espacios interiores que se abren a través de estas sustancias guardan un tesoro valioso: el valor de ser auténtica. En su experiencia, cuando se utilizan con responsabilidad, las sustancias psicotrópicas favorecen el regreso a una percepción clara y sin filtros de uno mismo. Desde su formación y vivencia personal, Amelie desea acompañarte en este camino y animarte a abrazar plenamente un proceso que, en ocasiones, puede resultar desafiante.