
La trayectoria de Ana Berry en el yoga comenzó a los 12 años, cuando una clase en VHS de Rodney Yee despertó una devoción que se ha convertido en más de 26 años de práctica y más de 12 años de enseñanza. A lo largo de ese camino, se ha formado con destacados profesores en Chicago, Los Ángeles y Nueva York, y, durante su etapa en Los Ángeles, encontró a su maestro, Mark Whitwell, fundador de The Heart of Yoga. Basados en las enseñanzas de Sri Krishnamacharya, estos principios conectaron con ella de una forma profunda.
Tras estudiar con Mark durante más de cuatro años en Los Ángeles, Ana completó su certificación de 500 horas en un peregrinaje espiritual y formación en India. Desde entonces, ha viajado y enseñado junto a Mark Whitwell como asistente y profesora invitada en espacios como Esalen, Bali Spirit Fest, Omega Institute, Kripalu, Telluride Yoga Festival y muchos otros. De vuelta en Tulsa, ha impartido clases y talleres de yoga en Be Love, The Yoga Room, I AM Yoga, Everyone Yoga School y Salt Yoga.
Para Ana, el yoga es, ante todo, una vía hacia la relajación y la participación activa en nuestra propia vida. Su enseñanza nace desde el corazón y se mantiene centrada en la respiración, ofreciendo a cada alumno una experiencia completa de cuerpo, mente y espíritu. En sus clases, invita a trabajar con emociones ocultas y energía estancada retenida en el cuerpo, creando espacio para transformar aquello que ya no sirve en energía útil y viva. Da la bienvenida a todo el mundo, desde quienes se inician por completo hasta practicantes avanzados, y especialmente a quienes se muestran escépticos.
Sus clases no responden al yoga prefabricado ni al yoga de poses para Instagram. No hace falta llevar pantalones de yoga sofisticados ni tocarse los pies. Ana invita a llegar exactamente como uno es y a descubrir una práctica que refleje quién eres y en qué momento de la vida te encuentras.