
La trayectoria de Ana Izabel Pérez nació en un entorno humilde en Guatemala, donde desde muy joven trabajó para contribuir al bienestar de su familia. Un encuentro decisivo con Izaias, en San Marcos, marcó el inicio de un camino espiritual más profundo y la condujo hacia su vocación como sanadora y shamanessa, comprometida con la preservación de la sabiduría ancestral.
En la actualidad, es reconocida por su labor en el masaje abdominal tradicional, los baños de Temazcal y la herbolaria. Su práctica pone especial atención en el acompañamiento de embarazos y en el fortalecimiento de las mujeres a través de tradiciones de sanación transmitidas por generaciones. Tras años de proceso personal, sanación y crecimiento mediante Ceremonias de Cacao, fue iniciada como shamanessa por Nan Candelaria Xitamul, reafirmando así su entrega a este sagrado camino.