
Como profesora certificada AYA de Vinyasa, Hatha y Yin yoga, entrego toda mi dedicación a cada práctica. Además de mi labor como terapeuta de yoga y coach de relajación, también te acompaño como practicante de Ayurveda y masaje tailandés yoga en el camino hacia una mayor conciencia corporal y una paz interior más profunda.
Mi primer contacto con el yoga, hace más de una década, marcó un antes y un después. Desde aquel momento tan significativo, he disfrutado de mi propio crecimiento a lo largo de esta senda espiritual. Muy pronto sentí el deseo de compartir este conocimiento. Es un auténtico privilegio acompañar a otras personas a través del yoga y guiarlas en el descubrimiento de su propia fuerza y de una autoobservación consciente. Mis clases se construyen desde un ambiente cercano, amoroso y enraizado. Una guía clara y una base sólida apoyan tu atención plena, mientras te invito a practicar con ligereza y confianza. También me gusta aportar humor, encanto y un guiño juguetón, porque una sonrisa nos ayuda a respirar con más facilidad y a soltar.