




Namaste, soy Ankur Atri, nacido y criado cerca de la sagrada ciudad de Kurukshetra, el lugar donde Krishna y Arjuna compartieron las enseñanzas eternas sobre el deber, la rectitud y la espiritualidad recogidas en la Bhagavad Gita.
Mi camino en el yoga comenzó junto a mi hermano, Sandeep. Desde muy pequeños, nuestros padres y abuelos nos guiaron con devoción, amor y disciplina espiritual. Su sabiduría se convirtió en la base de nuestras vidas, y nuestra infancia estuvo marcada por la exploración conjunta de distintos caminos del yoga. Ese aprendizaje compartido forjó un vínculo muy fuerte entre nosotros y se convirtió en una fuente de inspiración permanente.
Después de terminar los estudios, seguí a Sandeep hacia el sector de la hostelería. Nuestro interés común por culturas y estilos de vida diversos nos llevó al negocio de la gestión hotelera.
Sin embargo, con el paso del tiempo sentí de nuevo la llamada del sendero espiritual que nuestra familia había honrado durante generaciones. Inspirado por el regreso de Sandeep al yoga, decidí reconectar también con esa herencia.
Juntos profundizamos en estudios avanzados de yoga y, finalmente, abrimos nuestra primera escuela de yoga en Rishikesh, India. Este paso reflejaba nuestra visión compartida de transmitir a otras personas el poder transformador del yoga.
Mi propósito es acompañar a quienes desean descubrir la fuerza sanadora y transformadora que ya habita en su interior. Me atrae profundamente la filosofía del yoga y disfruto compartiendo tanto su sabiduría atemporal como su valor práctico en la vida cotidiana.
A través de nuestra escuela, buscamos ofrecer un santuario para quienes anhelan equilibrio, armonía y crecimiento espiritual, al tiempo que les ayudamos a comprender las bases filosóficas del yoga y a apreciar tradiciones que han dado forma a nuestra cultura durante miles de años.
El cuerpo vive en el pasado y la mente vive en el futuro. En el yoga, ambos se encuentran en el presente.