
Anna aporta a sus clases más de 10 años de experiencia docente, forjada a través de su formación en India y Bali y de su recorrido acompañando a alumnos en distintos lugares del mundo. Actualmente reside en la preciosa localidad costera de Newquay, donde encuentra inspiración diaria en el entorno natural que la rodea.
Su forma de enseñar está profundamente influida por el tiempo que pasa al aire libre: caminando por la costa, nadando, surfeando o simplemente observando el ritmo cambiante de las estaciones. Esa sensibilidad se refleja en unas clases que dialogan con la naturaleza, incorporando matices del clima, la floración, la fauna y la energía del paisaje.
Anna se centra principalmente en Vinyasa y Yin yoga, aunque también integra ideas de otras disciplinas y formaciones. El resultado es una práctica creativa, completa y variada, pensada para ofrecer profundidad, equilibrio y una conexión auténtica con algo más amplio que la sala de yoga.