
La trayectoria de Anna Vanzani en el bienestar comenzó en India, un lugar decisivo en el que profundizó su formación y obtuvo certificaciones en Ashtanga-Vinyasa, Yin Yoga y la antigua ciencia del Ayurveda. Esa base le permitió construir una visión sólida y sensible del yoga, uniendo práctica física, conocimiento tradicional y una mirada integral al equilibrio personal.
Más tarde continuó su camino en Indonesia, donde se formó con algunos de los maestros más reconocidos de esta tradición holística y completó su educación en ayur-yoga. Posteriormente amplió su experiencia en Estados Unidos, explorando el poder del pranayama y la respiración consciente junto a la Dra. Belisa Vranich. Su recorrido reúne movimiento, respiración y sabiduría ancestral en una propuesta cercana, completa y orientada a favorecer la presencia, la armonía y la conexión interior.