
Desde 2013, Antonella ha ido construyendo un camino de práctica y enseñanza que une sensibilidad, conocimiento y presencia. Su propuesta combina Vinyasa y Yin Yang en una experiencia equilibrada, nacida primero de una dedicación personal al yoga y luego transformada en una vocación por compartir sus beneficios con otras personas.
Su formación en Hatha, Vinyasa, Yin Yoga, Yoga Terapéutico, Biomecánica y Anatomía Funcional aporta una base sólida a cada clase, donde la tradición y la comprensión moderna del cuerpo se encuentran de manera natural. Antonella integra alineación, técnica, fuerza y flexibilidad para ofrecer sesiones cuidadas, accesibles y de apoyo, pensadas para acompañar distintos niveles de práctica.
Para ella, el yoga es un camino de transformación personal, y esa visión se refleja en su manera de enseñar. Sus clases invitan a volver al centro, cultivar la atención plena y avanzar hacia una sensación más profunda de calma, claridad e ինտerno equilibrio.