
Ashley Heafy es una instructora que aporta calidez, creatividad y un espíritu lúdico a cada clase. Para ella, el yoga es una herramienta para aquietar la mente dentro y fuera de la esterilla, abriendo espacio para encontrar equilibrio en la vida cotidiana. Valora profundamente enseñar en una comunidad acogedora, solidaria y en constante evolución, y esa misma energía se refleja en su manera de guiar.
Quienes asistan a sus sesiones pueden esperar un uso cuidadoso de los props en todos los niveles, junto con un ambiente estimulante que invita a explorar, moverse y disfrutar del proceso. Sus clases están acompañadas por una selección de indie jams, que aporta un ritmo alegre y envolvente a la práctica. Ashley enseña Hot Flow y 360 Flow, dos propuestas dinámicas pensadas para conectar con el cuerpo desde la atención y la curiosidad.
Fuera de la enseñanza, disfruta diseñar y crear, pasar tiempo con su esposo y sus gemelos, y escuchar a Death Cab for Cutie.