
Beata ha completado 1000 horas de formación como profesora y acumula más de siete años de experiencia impartiendo yoga en distintos contextos. Sus clases son tranquilas y accesibles, con un enfoque lúdico y una atmósfera serena, y utiliza el yoga como herramienta para favorecer la autoestima y revitalizar cuerpo y mente.
Invita a sus alumnos a escuchar la sabiduría natural del cuerpo, cultivando la confianza necesaria para conectar, confiar y moverse desde el centro. Con curiosidad, calidez y el corazón abierto, integra asana, pranayama, meditación y canto en su enseñanza.
Guiada por el optimismo y el compromiso con el aprendizaje continuo, sigue explorando el yoga como parte de la vida diaria. Ha impartido clases en estudios, colegios y espacios comunitarios por toda Australia y Europa.
Sus clases de Yang son lentas y potentes, mientras que las sesiones de Yin son suaves, profundas y nutritivas. Beata cree que el yoga debe ser accesible para todas las personas y da la bienvenida a todos los cuerpos sobre la esterilla.