
Camila creció en Lima, Perú, y más tarde se trasladó a Nueva York para estudiar arquitectura y seguir una vida marcada por la aventura. Tras desarrollar una trayectoria exitosa en arquitectura y diseño, identificó una necesidad urgente: el acceso limitado de comunidades sin documentos a psicoterapeutas Latinx capacitados. Esa constatación la llevó a retomar sus estudios de posgrado y obtener una Maestría en Trabajo Social, enfocada en acompañar a comunidades Latinx y BIPOC en Nueva York.
Durante su trabajo en un centro comunitario de salud mental, Camila fue sintiendo cada vez más interés por enfoques holísticos y corporales dentro de la psicoterapia. Observó que muchas personas, incluyéndose a sí misma, vivían desconectadas del cuerpo, con facilidad para sobresaltarse o en estados de disociación. A partir de ello, profundizó su formación en terapia de trauma a través de Somatic Experiencing, Compassionate Inquiry, EMDR e Internal Family Systems, integrando también prácticas contemplativas.
En su búsqueda de otras vías de sanación, Camila regresó a Perú y participó con ayahuasca en el Temple en 2021. Esa experiencia produjo una transformación profunda e inspiró su deseo de seguir estudiando la medicina y el sistema de sanación Shipibo. Continúa conmovida por la sabiduría y el potencial de esta tradición de medicina vegetal.
Camila ha facilitado viajes grupales inmersivos para comunidades BIPOC y se dedica al trabajo Latinx, a los derechos indígenas, a la descolonización y al acompañamiento de personas en su conexión con su ser auténtico. Cree firmemente en la sanación comunitaria a través de círculos seguros de compartir, donde las personas se reúnen para contar sus historias, escuchar con profundidad y hablar desde el corazón.