
Candice empezó a practicar yoga en 2003, pero fue durante un viaje por la India cuando esta disciplina pasó a formar parte de su vida diaria. Desde ese instante, supo que había encontrado algo realmente valioso. Al volver a casa, comenzó a practicar Bikram yoga y completó su formación en menos de seis meses, sin mirar atrás.
Para Candice, el yoga aporta claridad al tiempo que conecta cuerpo, mente y espíritu, y sintió el llamado de compartir esa experiencia con su comunidad. Esa pasión la llevó a abrir los estudios Yoga 360, con la intención de crear un entorno saludable, positivo y de apoyo. Cree que el yoga es para todas las personas, sin importar la edad, el nivel de condición física, el tipo de cuerpo o los objetivos personales, y se dedica a que cada alumno se sienta bienvenido y como en casa en el estudio.
Fuera del estudio, a Candice le encanta viajar, hacer senderismo y disfrutar de buena comida. Sus clases son exigentes pero revitalizantes, e invitan a cada estudiante a reconocer su potencial y a llevarse los beneficios mucho después de terminar la práctica.