
Propietario y responsable de instalaciones. Mis padres escandinavos me trajeron a Tenerife en 1949, cuando yo tenía apenas 8 meses. Tuve la suerte de crecer en la idílica Puerto de la Cruz. En los años 70, mi alma gemela y yo vivimos intensamente entre Escandinavia, Canarias, Londres y California, leyendo, aprendiendo y conociendo a mucha gente. En los 80 nos convertimos en agricultores, mientras criábamos a nuestros dos hijos, además de vacas y ovejas. En los 90 regresamos y abrimos una librería espiritual con el propósito de ofrecer lo necesario a quienes buscan una vida plena y feliz. Soluciones prosperó con libros, cristales, terapias, talleres y eventos. También nos permitió viajar, asistir a seminarios y traer a nuestra isla cristales y regalos con significado. Hoy, 30 años después, las circunstancias y las personas vuelven a alinearse, y el encanto de este lugar maravilloso me guía de nuevo hacia otro proyecto, un centro de retiro con la misma intención: un espacio de encuentro para crecer interiormente.