
Con formación en arquitectura, aporta una mirada reflexiva y plenamente encarnada al movimiento, el espacio y la presencia. Su recorrido se ha forjado a través de años de estudio y práctica de la danza, con un trabajo profundo en Body Weather Laboratory, la práctica de movimiento creada por el bailarín japonés Min Tanaka. Durante varios años en Japón, estudió directamente con él y colaboró en distintas ocasiones.
Paralelamente, ha profundizado en la tactilidad corporal y la percepción sutil mediante la práctica regular de seitai, incluyendo katsugen-undo y yuki, además de formarse en shiatsu y movimiento. Sus encuentros continuados con Akinobu Kishi y seiki han seguido afinando su manera de escuchar con atención y de habitar el cuerpo con sensibilidad.
También recibió una influencia decisiva del Kashmir Yoga, una práctica enraizada en el Shivaismo tántrico, que estudió con Eric Baret. Su trabajo refleja una combinación cuidada de movimiento, escucha interior y presencia, invitando a una conexión serena y consciente con el cuerpo.