
Con base en Estocolmo, esta profesora francesa ha dedicado su vida al yoga, una práctica que la acompaña desde hace años y que ha sabido enriquecer con una formación realizada en Suecia, India y Francia. Desde 2014, comparte su experiencia en clases donde convergen distintas influencias y una mirada serena, sólida y bien asentada.
Su forma de enseñar propone volver hacia dentro y vivir el yoga como un recorrido personal, único en cada persona. Para Catherine, la práctica es un diálogo constante entre fuerza y suavidad, energía y descanso, control y entrega. Desde esa visión equilibrada, sus sesiones invitan a cultivar la presencia, afinar la conciencia corporal y profundizar en la conexión con la respiración.
Ya sea en una práctica dinámica o en un momento más introspectivo, sus clases ofrecen un entorno que acompaña tanto el esfuerzo como la ligereza. Cercana, intuitiva y atenta a cada alumno, Catherine crea un espacio en el que el yoga se convierte en una herramienta para descubrir, desde dentro, todo lo que puede revelar.