
Nacida en la costa peruana, en Lima, Pamela ha seguido desde muy joven un llamado profundo: contribuir a que la humanidad actual vuelva a sentirse en sintonía con la Madre Naturaleza. Su recorrido personal y profesional se ha nutrido de estudios en Química, Música, Idiomas y Educación, una base diversa que une conocimiento, sensibilidad artística y vocación pedagógica.
Tras vivir una etapa en Europa, se convirtió en un puente sereno entre las tierras del Cóndor y del Águila, compartiendo saberes entre culturas con naturalidad, cercanía y respeto. Desde hace más de tres años reside en el Valle Sagrado de Cusco, donde su vínculo con el territorio y con la comunidad local ha seguido fortaleciéndose día a día.
Su encuentro con Jhon y Janneke llegó a través de la música tradicional Sikuri y de su participación en el grupo de música andina y ancestral Willkawayra Ayllu. Su presencia transmite una conexión viva entre tradición, naturaleza y comunidad, creando un espacio de encuentro auténtico allí donde comparte su camino.