
Desde 2011, Chandrika ha recorrido y practicado en distintas regiones de India, de Cachemira a Chennai, acercándose a una gran variedad de tradiciones espirituales. Su camino se ha enriquecido con experiencias en el centro de Iyengar del Himalaya en Dharamkot, el centro Krishnamacharya en Chennai y un centro de shaivismo en Cachemira, lo que ha dado forma a una visión amplia y profunda del yoga.
Movida por la sinceridad y una llamada interior muy clara, Chandrika ofrece en sus clases un enfoque integral y cuidado. Sus sesiones combinan filosofía, asana, meditación y pranayama para crear una práctica completa, pensada para acompañar cuerpo y mente con equilibrio. Quienes participen encontrarán un espacio sereno, reflexivo y nutritivo, en el que es fácil reconectar con la calma, renovar la energía y salir con una sensación de bienestar y armonía.