
Chiara propone una enseñanza sólida e inspiradora de Ashtanga, Vinyasa y Yin yoga, fruto de años de práctica constante y estudio profundo. Su camino comenzó con Ashtanga, y un viaje transformador a India en 2019 marcó un antes y un después tanto en su evolución personal como en su manera de compartir la práctica. A partir de ahí, amplió su formación con un 200-hour Hatha & Vinyasa Flow y una certificación de 250 horas en 2022, ambas reconocidas por Yoga Alliance.
Apasionada por la anatomía y el movimiento, Chiara también ha explorado Kundalini y Yin yoga, integrando en sus clases una combinación equilibrada de fuerza, presencia y suavidad. Sus sesiones tienen un ritmo dinámico pero accesible, pensadas para acompañar a practicantes de distintos niveles y ayudarles a moverse con mayor seguridad y confianza. En cada encuentro crea un espacio seguro y cercano, donde cada persona puede sentirse sostenida, tranquila y más conectada consigo misma.