
Desde que inició su camino de meditación en 2017, Christie Conochalla ha descubierto cómo una práctica constante puede aportar calma y suavidad incluso a los ritmos más intensos de la vida. Lo que comenzó como una búsqueda personal se ha convertido con el tiempo en una fuente profunda de gratitud, reflexión y aprendizaje continuo. Hoy sigue dedicándose al estudio del Dharma, a la lectura amplia y a pasar tiempo en retiro junto a maestros de apoyo y miembros de la Sangha, nutriéndose de la inspiración que surge de la práctica compartida y la comunidad.
Christie también valora profundamente formar parte de Big Bear Retreat Center, un lugar que primero conoció como un entorno hermoso para su propia práctica y que ahora representa un espacio significativo desde el cual acompañar a otras personas en el suyo. Su presencia transmite una dedicación serena a la atención plena, la amplitud interior y el poder transformador del trabajo interior sostenido.