

En mis clases de yoga busco favorecer la claridad interior y una calma profunda. Imparto Hatha yoga clásico, acompañando a los alumnos desde ejercicios preparatorios hasta vinyasas fluidas y asanas mantenidas durante más tiempo. Este enfoque fortalece y estira el cuerpo, al tiempo que ayuda a aquietar la mente. Así, una mejor percepción corporal apoya de forma natural la concentración en la respiración y la meditación.
Cada sesión comienza con una fase inicial relajante. A partir de ahí, conduzco secuencias de movimiento y posturas vinculadas temáticamente y adaptadas a las necesidades del grupo. Siempre queda tiempo suficiente al final para un trabajo consciente de respiración y una relajación final.
Las prácticas de meditación, breves o más extensas, completan la propuesta. Durante un retiro, algunas posturas se repiten para que los participantes puedan dominarlas con seguridad. De este modo, también va tomando forma una práctica personal en casa. Una inspiración renovada mantiene cada día del retiro dinámico y variado.
Completé en 1997 mi formación de cuatro años reconocida por la BDY. Desde entonces, he seguido formándome y he adquirido experiencia en meditación y entrenamiento en mindfulness dentro de las tradiciones de Ayya Khema y Thich Nhat Hanh.
Mi práctica está fuertemente inspirada por Doris Echlin, así como por Lalla y Vilas Turske.
Practica yoga desde hace: Más de 30 años
Formación: BDY/EYU
El yoga significa para mí: Un camino de práctica holístico y siempre inspirador que aborda de forma armoniosa cuerpo, mente y alma, conduciendo hacia el verdadero ser.
Certificada para el reembolso por seguro médico