
Como herbolaria formada, narradora y terapeuta de artes expresivas, me apasiona acompañar a otras personas a conectar con aquello que las inspira y a descubrir su propia medicina a través de la ceremonia, la indagación creativa y la integración. Cuando sentí que algo faltaba en mi búsqueda de sentido y crecimiento, recurrí a las medicinas de plantas en busca de guía. Su sabiduría y su capacidad de encontrarse conmigo exactamente donde estaba me llevaron a aprender de ellas desde muy joven.
Durante los últimos 18 años, he tenido el honor de estudiar dentro de la tradición vegetalista Shipibo del Perú. En este camino, he comprendido que cada planta es una maestra profunda. Algunas hablan con más suavidad que otras, pero, mediante la escucha profunda y una atención centrada en el corazón, he encontrado que la naturaleza es inagotablemente generosa en sus enseñanzas. Mi propósito es ayudar a crear un puente de recuerdo entre el ser, la naturaleza y la esencia de la plenitud.