
Con más de 20 años de práctica de yoga a sus espaldas, Constina Alston-Howley aporta profundidad y autenticidad a cada clase que imparte. Lo que empezó como una forma sencilla de aliviar la presión de la vida corporativa y disfrutar de un buen estiramiento antes o después del cardio acabó convirtiéndose, poco a poco, en un camino de conexión con una misma que la ha acompañado durante toda la vida. Una y otra vez regresaba a la esterilla porque cada sesión le dejaba una sensación de mayor enraizamiento y de contacto con su verdadera esencia.
Su forma de enseñar refleja esa misma sinceridad. Constina anima a moverse con intención, a respirar con atención y a explorar el equilibrio entre la quietud y la expresión. Da mucha importancia a sincronizar la respiración con el movimiento y a conectar con la propia energía, creando un espacio en el que la práctica se vive tanto desde lo físico como desde lo personal. Dentro y fuera de la esterilla, valora la autenticidad en las palabras y en los actos, e invita a los demás a hacer lo mismo.