
Denine descubrió el Bikram yoga en 2008 y, desde su primera clase, supo que había encontrado una práctica verdaderamente significativa. Antes de llegar a esa experiencia, había probado distintas formas de movimiento: gimnasios, clases grupales, medias maratones e incluso otros estilos de yoga. Sin embargo, nada le resultaba tan desafiante ni tan absorbente. La conexión fue inmediata.
En apenas dos meses, perdió 20 libras, empezó a dormir profundamente y sintió un aumento notable de energía. Impulsada por ese cambio personal y por el deseo de compartirlo con otras personas, se convirtió en profesora en la primavera de 2011. Fuera del estudio, Denine disfruta viajar, pasar tiempo con su familia y saborear una buena copa de vino.
Le apasiona acompañar a sus alumnos mientras crecen y se transforman en la sala caliente, y encuentra inspiración en cada uno de ellos. En sus clases, puedes esperar una guía clara, una presencia alentadora y el compromiso de ayudarte a sacar lo mejor de tu práctica.