
Derek Januszewski es el fundador y pastor principal de Pachamama Sanctuary, un centro de retiro de ayahuasca dedicado a la sanación espiritual, al dominio emocional y a la expansión de la conciencia colectiva. Tras atravesar en primera persona la adicción, el trauma y pérdidas personales, convirtió la dificultad en un camino de servicio, acompañando a miles de personas mientras enfrentan sus sombras, recuperan el contacto con su autenticidad y dan pasos concretos hacia un cambio real. Hoy es reconocido como un líder espiritual centrado en la integración, capaz de ofrecer un espacio firme, compasivo y sereno para un trabajo interior profundo en un mundo lleno de distracciones.
Creció entre Florida y Nueva Inglaterra, en una etapa marcada por la inestabilidad, la inseguridad y un dolor que con frecuencia quedaba oculto detrás de una apariencia funcional. Más adelante construyó una carrera exitosa y una vida convencional, aunque en privado seguía lidiando con adicción, PTSD, ansiedad y depresión. Con el tiempo, estas experiencias lo llevaron a un punto de quiebre y abrieron la puerta a la medicina vegetal. Sus primeras vivencias con la ayahuasca fueron mucho más que experiencias místicas: actuaron como intervenciones poderosas que le permitieron descubrir años de trauma, mirar de frente las raíces de sus patrones destructivos y comenzar un largo proceso de autoaceptación. Ese recorrido terminó convirtiéndose en la base de su labor.
En 2019, Derek creó Pachamama Sanctuary como un pequeño espacio de retiro, de raíz comunitaria, más parecido a una reunión de buscadores sentados sobre cojines de sofá juntados a toda prisa que a un resort de bienestar pulido. Desde esos inicios modestos, ha levantado un santuario que hoy recibe a personas de muchos contextos que buscan sanar la adicción, el duelo, el PTSD y los ciclos dañinos. Bajo su guía, Pachamama se ha desarrollado como un modelo de retiro centrado en la comunidad, donde la ceremonia, la integración y el apoyo continuo se consideran partes esenciales del proceso. Su misión es ayudar a las personas a reconectar con su sabiduría interior, soltar creencias limitantes y avanzar hacia una vida con propósito y autenticidad.
Derek aporta a su trabajo una combinación poco común de humildad, franqueza y profundidad espiritual. Tras haber participado en más de 150 ceremonias con ayahuasca, insiste en que la medicina no es una solución rápida ni una experiencia psicodélica de moda, sino una herramienta sagrada que debe ir acompañada de un trabajo honesto con la sombra y de una integración disciplinada para sostener una transformación duradera. En Pachamama es conocido por recibir a cada persona desde el lugar en el que se encuentra, ya sea un alto rendimiento escéptico, un sobreviviente profundamente herido o un buscador espiritual que ya lo ha intentado todo, e invitarle a entrar en la honestidad radical, la responsabilidad personal y la compasión.
Como padre de tres hijos, su labor también está anclada en el compromiso de construir un futuro mejor para la próxima generación. Sigue compartiendo su historia a través de entrevistas, textos y charlas, no para presentarse como un gurú, sino para normalizar las conversaciones sobre trauma, adicción, espiritualidad y el valor necesario para empezar de nuevo. Ya sea sosteniendo una ceremonia, guiando breathwork o acompañando a un huésped durante los días delicados posteriores a un retiro, Derek es prueba viviente de que incluso los capítulos más oscuros de una vida pueden transformarse en materia prima para el servicio, el sentido y una profunda libertad interior.