
Tras más de una década trabajando frente al ordenador como desarrollador de videojuegos y gamer, Dheeraj Rai llegó al yoga a raíz de las propias exigencias de su estilo de vida. El desgaste físico le llevó a buscar una forma más equilibrada de vivir, y lo que empezó como una práctica en un gimnasio de barrio acabó convirtiéndose en algo mucho más profundo. La orientación de Rinul, especialmente en torno a la respiración del core y a la postura correcta, despertó en él un interés real y abrió la puerta a un cambio auténtico.
Durante un viaje a Goa, Dheeraj conoció Om Studio, donde pasó un mes transformador en el que experimentó cambios tanto internos como externos. El ritmo de las sesiones diarias de yoga, seguido de un baño refrescante en la cala, creó una rutina memorable y revitalizante. Para Dheeraj, la experiencia aportó no solo alineación física, sino también claridad mental y una renovada sensación de sí mismo. Recomienda con entusiasmo Om Studio a quienes estén preparados para iniciar su propio camino de transformación.