
Crecieron en una familia impregnada de Bhakti Yoga y de las tradiciones del Ayurveda, rodeadas por la energía del centro de retiros de sus padres y por viajes frecuentes a la India, donde año tras año vivieron de cerca la riqueza y la belleza de su cultura. Desde niñas percibieron que su crianza tenía algo singular, y con el tiempo esa inspiración temprana se convirtió de forma natural en una vocación de vida.
Desde comienzos de sus veinte años, comparten yoga y Ayurveda a través de retiros y formaciones en distintos lugares del mundo. Tras obtener un título en Artes Tradicionales Orientales en la Universidad de Naropa, se trasladaron a Nueva York, donde vivieron y sirvieron durante casi diez años en The Bhakti Center, un centro de yoga y cultura. En ese periodo, también dirigieron dos estudios de yoga en el East Village de Manhattan e impartieron formaciones presenciales de yoga y Ayurveda a cientos de estudiantes cada año.