
Diomar ejerce como alcalde de Santa Rosa de Dinamarca y, además, preside la Fundación Shipibo de Ayahuasca y Chamanismo. También desempeña el rol de chamán principal, supervisando cada ceremonia de Ayahuasca para asegurar que se realice con los más altos estándares y en fidelidad a la tradición Shipibo auténtica. Tras completar su iniciación y aprendizaje en la medicina tradicional, fue reconocido oficialmente como chamán Shipibo en 2001.
Con más de veinte años de trayectoria, ha recurrido a la medicina tradicional Shipibo para acompañar procesos de sanación de muchas personas. En la cultura Shipibo, la reputación de un chamán suele comprenderse a través de la fuerza y pureza de su rama, o linaje espiritual. La de Diomar es considerada especialmente sólida e ininterrumpida, forjada por generaciones de curanderos y fortalecida por años de práctica dedicada. Ancianos, colegas y jóvenes sanadores hablan de él con profundo respeto, destacando su humildad, integridad y la profundidad de su labor curativa.
No solo se le reconoce por la eficacia de sus ceremonias, sino también por la suavidad y claridad que aporta a cada encuentro. Esa presencia hace que quienes trabajan con él se sientan seguros, vistos y plenamente acompañados durante su camino de sanación. Estudiante de la medicina toda su vida, Diomar continúa profundizando su relación con Ayahuasca, Pinon Blanco y más de cincuenta especies vegetales con las que trabaja.
En la actualidad, guía tanto a buscadores locales como internacionales hacia la sanación, el crecimiento espiritual y una conexión renovada con el mundo natural. A través de su camino, transmite la sabiduría viva del pueblo Shipibo, uniendo la tradición ancestral con las necesidades de hoy desde un profundo respeto por lo sagrado.