
Dominique Greger es una profesora de yoga y meditación movida por una profunda sensibilidad hacia el trabajo con las energías sutiles. Su camino comenzó desde un lugar de plena confianza: aunque ya vivía con serenidad a través de la meditación y el yoga, respondió a la llamada de Mama Ayahuasca desde la devoción y la curiosidad. Esa decisión abrió la puerta a un proceso de transformación muy profundo, capaz de cambiar por completo su manera de comprender la vida.
En la actualidad, Dominique comparte una propuesta singular que une la práctica clásica del yoga, la meditación consciente y la dimensión espiritual de la tradición de la Ayahuasca. En sus retiros, invita a los participantes a ir más allá de sus límites habituales y a explorar nuevas formas de autoconocimiento. Quienes se suman a su experiencia pueden esperar un viaje de descubrimiento interior que favorece la alineación entre cuerpo, mente y alma, al tiempo que crea un espacio propicio para la claridad y la resonancia sanadora.