
Crecido entre las aguas serpenteantes del Marañón y el Yanashi, Don Leonardo desarrolló desde niño una conexión íntima con los ritmos, la sabiduría y la fuerza viva del bosque. A los doce años participó en su primera ceremonia de Ayahuasca, iniciando así un camino de aprendizaje, entrega y respeto que ha acompañado toda su vida. Bajo la guía de Don Benigno y Don Guido, profundizó en la delicada ciencia del curandero y en las prácticas tradicionales de sanación, forjando una comprensión sólida y sensible del trabajo ancestral.
Desde la fundación de La Luna del Amazonas, Don Leonardo ha sido una presencia esencial en el círculo de sanación. Su trayectoria, construida a lo largo de décadas, se apoya en un valioso legado de conocimiento heredado y en una dedicación constante a las tradiciones amazónicas. En cada sesión aporta autenticidad, profundidad y un cuidado sereno, acompañando procesos de transformación con una mirada experta y comprometida.