
Con 20 años de experiencia, Edgar Espartza aporta a cada encuentro la sabiduría heredada de una tradición indígena de quinta generación. Su trabajo se centra en tres plantas sagradas de poder —Ayahuasca, Peyote y Hongo Mágico—, además de Kambo, y se inspira en algunos de los rituales más potentes de la Amazonía.
Recibió la bendición de los ancianos de Yucatán para convertirse en chamán, en una región reconocida como cuna de la antigua civilización maya y de tradiciones de sanación que se remontan al 2600 a. C. Su forma de acompañar es suave, compasiva y profundamente respetuosa, creando un espacio seguro para una sanación transformadora en un entorno auténtico y cuidado.
Rodeados de naturaleza, los participantes pueden esperar una experiencia a la vez enraizada y profunda, guiada por una presencia que sitúa la tradición, la integridad y la cercanía humana en el centro de su práctica.