
Eileen Manela es trabajadora social clínica licenciada y vive en Litchfield, Connecticut. Aporta una mirada reflexiva y enraizada tanto a la psicoterapia como al yoga. Su primera clase de yoga, tomada en la universidad hace más de 25 años, despertó una conexión inmediata que pronto entendió como mucho más que ejercicio. Para Eileen, el yoga fortalece el cuerpo y, al mismo tiempo, abre un espacio de calma, claridad y equilibrio interior.
Profundamente inspirada por el estilo de vida y la cultura del yoga, le apasiona compartir sus beneficios con otras personas. Eileen cuenta con la certificación de instructora Kripalu de 200 horas y sigue comprometida con el camino del yoga en su vida personal y profesional. Suele decir que esta práctica ha cambiado, e incluso salvado, su vida en más de una ocasión.
Cuando no trabaja con sus clientes, continúa animando a sus hijos gemelos ya adultos a unirse a ella sobre la esterilla, con la esperanza de que algún día descubran la práctica por sí mismos.