
Emily es una guía cercana y atenta, apasionada por el movimiento y por acompañar a las personas en un proceso de reconexión a través del yoga y la atención plena. Su forma de enseñar nace de la comunidad, la inclusión y el vínculo amable, creando espacios en los que cada alumno pueda sentirse visto, sostenido y con confianza para avanzar a su propio ritmo.
Está certificada como profesora de yoga de 200 horas por Yoga Alliance, con formación en Bellingham Yoga Collective, y cuenta con experiencia en asana, trabajo de respiración y meditación guiada. Su enseñanza se apoya en la tradición clásica del Aṣṭāṅga y en una comprensión profunda de los ocho miembros del yoga, lo que aporta solidez y sensibilidad a sus clases.
Ya sea en una práctica de Vinyasa Flow o de Hatha Alignment, ofrece sesiones accesibles, con adaptaciones cuidadosas y ajustes verbales o manuales según las necesidades de cada persona. Fuera de la sala, disfruta leyendo, escuchando pódcasts o buscando el croissant perfecto, siempre con curiosidad y ganas de seguir aprendiendo. Su prioridad es sostener un entorno acogedor, limpio y nutritivo, donde todo el mundo se sienta como en casa.