
Me llamo Flor Gaby Jaimes Puma y, desde hace más de seis años, comparto con otras personas mis conocimientos, costumbres y tradiciones vividas. Nací en Chinchero, en el Valle Sagrado, una tierra marcada por la historia, la cultura y una gran belleza natural.
Me mueve profundamente transmitir la sabiduría de mis ancestros y mantener una relación cercana con la naturaleza. La medicina natural forma parte de mi día a día y, en los últimos años, he profundizado en mi camino espiritual, siguiendo la huella de quienes me precedieron.
Para mí, la espiritualidad es amplia y maravillosa. Me ha enseñado a escuchar mi cuerpo, a observarme con más conciencia y a comprender que ya somos seres completos, aunque muchas veces —como me ocurrió a mí durante más de treinta años— vivamos demasiado pendientes del exterior.
Recargo mi energía simplemente mirando los campos verdes, sintiendo el viento y rodeándome de naturaleza. Esos momentos alimentan mi cuerpo y mi alma, y me siento agradecida de poder compartir esa energía y esa conexión con quienes recorren este camino conmigo.