

Mi recorrido personal en el yoga comenzó en 1995, movida simplemente por la curiosidad. La práctica diaria me regaló momentos de profundo bienestar y, poco a poco, noté un claro alivio del dolor y la sensación de poder exhalar sin fin. Entonces lo entendí con claridad: quería compartir este regalo y formarme como profesora de yoga.
Junto a una formación amplia de yoga de unas 1.200 horas, completé cualificaciones en profundidad como mentora de energía y guía de meditación. De esta experiencia tan rica nació Harmony Yoga, que después de 25 años sigo compartiendo con enorme alegría.
Me siento agradecida de acompañar a las personas en su camino y de ofrecer herramientas que les ayuden a afrontar el día a día y sus retos con mayor facilidad. El yoga no solo fortalece el cuerpo y lo mantiene flexible, sino que también actúa directamente sobre la mente. Eso es el verdadero yoga: el asentamiento de la mente. La quietud interior y la estabilidad generan más calma y ligereza. Animo a todo el mundo a probarlo. En Harmony Yoga, el foco no está en aprender asanas difíciles, sino en sentir, percibir, practicar la atención plena y desarrollar conciencia. Toda persona que quiera mirar más allá de la superficie y explorar el apasionante camino hacia sí misma es bienvenida.
¡Tengo muchas ganas de darte la bienvenida!
Respira - Sonríe - Sé