
Crecí en un barrio de Jerusalén con una intuición silenciosa: la felicidad duradera ya estaba al alcance. Comprenderlo no fue sencillo. Durante más de veinte años vagué, busqué, tropecé y volví a empezar. Con el tiempo, aquella certeza temprana se transformó en una verdad vivida: la paz y la felicidad siempre están disponibles cuando decido elegirlas. Esa es la enseñanza que sigo aprendiendo y compartiendo a través de Choose Again.
Antes de incorporarme a Choose Again en 2017, mi recorrido unió formación académica y práctica espiritual. Profundicé en la meditación budista de insight en Tailandia e Israel, y obtuve una licenciatura en Filosofía por la Universidad de Tel Aviv. Estuve casado y, más adelante, me divorcié dos veces. En 2008 conocí el Advaita Vedanta y también al maestro británico Rupert Spira, cuya guía marcó los cuatro años siguientes de mi vida.
Aun con esas comprensiones, seguía viviendo un conflicto interno profundo. Un trauma infantil no procesado permanecía bajo la superficie, fuera del alcance del yoga o la meditación por sí solos. Con el deseo de ir más allá, elegí mirar hacia dentro con mayor seriedad. En 2012 dejé la vida que había construido en el Reino Unido y me uní a la comunidad del Sat Yoga Ashram en Costa Rica.
Viví allí durante cinco años como monje postulante. En ese tiempo tuve la oportunidad de estudiar la obra de figuras clave de la psicología profunda occidental, entre ellas Jung y Lacan. También seguí un proceso de psicoanálisis, con sesiones semanales durante casi cinco años. Fue un entorno extraordinario para explorar las capas ocultas de la psique humana.
Cuando el Ashram llegó naturalmente a su cierre, encontré Choose Again. Llegué primero como voluntario, pero pronto quedó claro que ese era el lugar donde muchos de los hilos sueltos de mis años de estudio podían, por fin, integrarse. Aquí pude llegar al núcleo de aquello que me había impedido descansar en la felicidad.
Al mirar este camino, siento una profunda gratitud por la oportunidad, tan humilde como valiosa, que he recibido. En Choose Again se me recuerda una y otra vez que la felicidad permanente me pertenece. Es el regalo más hermoso que podría desear.