
Con cuatro años de experiencia en horticultura, este profesor aporta una mirada serena y bien fundamentada al trabajo con paisajes vivos. Su trayectoria comenzó en jardines de finca muy cuidados y libres de malas hierbas, pero con el tiempo fue abrazando una forma de cultivo más natural: sostenible, llena de vida y mucho más inspiradora. Hoy, como cultivador en el Permaculture Garden, se siente especialmente atraído por los espacios más silvestres y por ese equilibrio creativo entre dar forma al jardín y permitir que la naturaleza marque el ritmo.
Además, coordina el proyecto de cuidado de las abejas en 42 Acres, poniendo atención en el papel esencial que desempeñan los polinizadores dentro de un ecosistema sano. En su casa, está desarrollando un sistema de bosque de alimentos en el jardín delantero, reflejo de su compromiso con un cultivo práctico y regenerativo. Quienes participen pueden esperar un enfoque cercano y muy aplicado, basado en la observación, la ecología y un auténtico aprecio por los jardines que respiran y evolucionan de manera natural.