


Desde 2002, ejerzo como profesora certificada de Luna Yoga®, compartiendo mi compromiso profundo con este estilo a través de sesiones privadas, cursos continuados y mi labor como ponente en la formación europea de profesorado de Luna Yoga.
Con más de tres décadas de experiencia en la práctica como meditadora de yoga, también participo en el gran congreso de yoga de la Unión Europea de Yoga en Zinal, Suiza. Desde hace el mismo tiempo, soy alumna de la pionera del yoga Adelheid Ohlig, con quien completé con éxito mis dos formaciones de Luna Yoga, ambas de dos años de duración.
Para mí, el Luna Yoga es un camino de crecimiento en el que el cuerpo ocupa el lugar central. El objetivo es conocerlo de verdad, escuchar sus señales y sentirlo de forma consciente, mientras la relajación y el fortalecimiento avanzan de la mano. Este proceso me aporta siempre una gran alegría.
La luna simboliza el carácter cíclico de la vida y resuena conmigo cuando animo a las participantes a practicar a su propio ritmo. A través de la atención plena con todos los sentidos, trabajamos con el centro y la fuerza de la pelvis. Cada persona decide qué le resulta beneficioso en el momento presente, se conoce más profundamente y despierta sus capacidades creativas.
El lenguaje y la conciencia sobre el lenguaje me inspiran en mi camino. Disfruto viviendo el poder positivo y creativo de las palabras, por eso guío mis prácticas de yoga con un lenguaje claro en todo momento.
Practico yoga desde: 1994
Especializada en: Luna Yoga y salud de la mujer
El yoga significa para mí: un camino de y hacia el desarrollo personal. Sobre mi esterilla de yoga, estoy conectada con mi cuerpo, mis cinco sentidos, mi intuición, mi mente y mi corazón.