
Algunos maestros se acercan al yoga desde muy jóvenes; otros lo encuentran cuando más lo necesitan. Harindra Ji descubrió esta práctica en un momento clave de su vida. Por entonces trabajaba en puestos de alta responsabilidad en reconocidas compañías financieras como Bank of America, American Express y Genpact. Tenía una carrera sólida, ambición y un progreso constante, pero la presión de las reuniones interminables y de los objetivos mensuales empezó a pasarle factura. Sintió que algo no encajaba y comenzó a preguntarse si aquella era realmente la vida que deseaba. Esa inquietud le llevó a tomar una decisión valiente: dejarlo todo y viajar a Rishikesh para estudiar y practicar yoga en la tierra de los yoguis y los sabios.
Allí siguió aprendiendo de maestro en maestro. Cada gurú le ofreció una mirada distinta, acercándole al hatha, al ashtanga y a la filosofía yóguica, mientras otros le guiaban hacia la meditación, el pranayama y la correcta alineación en asana. Hoy, Harindra Ji transmite en la shala de yoga la sabiduría que recibió de sus gurús. Instructor certificado por Yoga Alliance E-RYT 500, lleva más de 12 años enseñando de forma ininterrumpida en Rishikesh.
Sus clases están impregnadas de múltiples tradiciones y de la enseñanza de diferentes maestros. Sabe lo que supone vivir una existencia que, desde fuera, parece completa, pero por dentro se siente vacía. Muchos alumnos llegan a Abhyantara con carga mental y una profunda sensación de desconexión, y él sabe acompañarlos desde ese mismo lugar. No lo hace desde un cuaderno, sino desde su propia experiencia vivida.
Aprender con Harindra Ji no consiste solo en perfeccionar asanas elegantes o sentarse con los ojos cerrados. Es comprender cómo cambia la vida cuando dejas de intentar impresionar al mundo y empiezas a vivir con honestidad, siendo tú mismo.