
Mi camino en las artes de sanación ha sido moldeado por la experiencia vivida, la memoria ancestral y una profunda sintonía con la sabiduría del cuerpo y de la Tierra.
Mi relación con las medicinas sagradas se ha desarrollado desde el respeto, la guía y la responsabilidad. El trabajo con 5-MeO-DMT, peyote, ayahuasca, cacao y hongos sagrados me ha enseñado humildad, verdad y la importancia de mantener una relación correcta. Estas medicinas han acompañado mi propio proceso de sanación y recuerdo, y también me han mostrado que el papel de quien guía no es dirigir, sino escuchar: al cuerpo, al territorio y a aquello que está listo para desplegarse de forma natural.
Siento un profundo respeto por las personas sabias y mentoras que han caminado a mi lado, entre ellas Rosa Yeyewak, Justo Kachaujtowak, Marakame Eugenio, Marakame Wirarika, Maestro Segundo, Russell Means y muchas otras, humanas y no humanas, cuyas enseñanzas ponen en el centro la reciprocidad, el consentimiento y la integridad.
Mi labor se apoya en la sanación ancestral, la práctica ceremonial y la integración práctica. Acompaño a las personas a transitar estados ampliados de conciencia con cuidado, ayudando a que las comprensiones se conviertan en cambios encarnados a través de la atención al sistema nervioso, el ritual, la conexión con la naturaleza y un sostén enraizado.
Lo que más me mueve es el compromiso con la sanación de las heridas del linaje y con el recuerdo de quiénes somos, de dónde venimos y cuál es nuestra responsabilidad como guardianes de la Tierra. Imagino un futuro en el que el trabajo psicodélico sea reverente, responsable y arraigado en la relación, al servicio tanto de la sanación personal como de la armonía colectiva.
Trabajo mejor con personas que sienten, en lo más profundo, que algo las está llamando hacia el cambio y que otra forma de vivir es posible. Acompaño a quienes intuyen que pueden crear ese cambio, están dispuestas a recibir las enseñanzas que ofrece la medicina y quieren abrir camino mediante una acción consciente. Este trabajo es para quienes desean encarnar a la persona que vinieron a ser, afrontando el proceso con mente abierta, corazón abierto y una voluntad genuina de escuchar.
Me siento especialmente llamada a sostener a quienes están listas para convertirse en faros de luz en sus comunidades y entornos sociales: personas dispuestas a mantenerse firmes al servicio de la vida y de las generaciones futuras. Este trabajo es para quienes reconocen la interconexión de todo y entienden que el género, la cultura o la posición social no alteran nuestra responsabilidad compartida. Todas y todos llevamos una chispa del Creador y estamos aquí para vivir con autenticidad en estos tiempos de cambio.
También trabajo con personas abiertas a la visualización y al trabajo creativo interior como parte del proceso de sanación. Las medicinas de plantas abren de forma natural caminos visionarios en ceremonia, y juntas aprendemos a llevar esas experiencias a la vida cotidiana de manera consciente y responsable, manteniendo los pies en la tierra mientras honramos nuestra capacidad de imaginar, crear y dar forma a la visión.
Mi enfoque es relacional, intencional y basado en la co-creación. Cada proceso comienza con un formulario escrito de admisión, que me ayuda a comprender las áreas de tu vida, tu linaje y tu paisaje interior que piden atención. Después nos reunimos en una llamada gratuita de 30 minutos para sentir la sintonía, aclarar la intención y valorar si trabajar juntas o juntos se percibe como un sí mutuo.
Si decidimos seguir adelante, suelo proponer un compromiso mínimo de tres meses, ya que el cambio significativo y duradero requiere tiempo, presencia e integración. Este contenedor favorece la profundidad, la continuidad y una transformación real más allá de la simple comprensión. La mentoría individual está disponible, y he comprobado que la constancia y la rendición de cuentas ayudan a anclar el trabajo, manteniéndote alineada o alineado con tu oración e intención más profundas.
Nuestras sesiones están guiadas, pero también son orgánicas. No hay dos iguales, porque el trabajo responde a lo que está vivo en el momento y a la sintonía entre nosotras o nosotros. Juntas creamos un espacio de co-creación en el que el Espíritu participa activamente y todas las relaciones, visibles e invisibles, son honradas.
Las sesiones pueden incluir prácticas chamánicas de oración, atención animista y somática, principios rituales a través de la visualización, actos de liberación o empoderamiento, escritura reflexiva y expresión creativa. Trabajo con la inteligencia del cuerpo, de la tierra y del campo ancestral, apoyando la disolución de acuerdos caducos y la creación de otros nuevos, más alineados con la vida, mediante el ritual y la intención.
Formación y práctica vivida en principios chamánicos y rituales informados por tradiciones de sabiduría indígenas, incluidas las de los pueblos Kogui, Aruwaku, Shipibo, Wirárika, Lakota, Cabécar, Bribri, Ngöbe, andinos de Abya Yala y tradiciones celtas
Terapeuta holística con un enfoque integrador cuerpo-mente-espíritu (Escuela de Posgrado de Psicología y Psiquiatría, Grupo ESNECA – España)
Hipnoterapia de Sanación Cuántica (QHHT®) — metodología de Dolores Cannon
Implicación en procesos de reindigenización, cuidado cultural y defensa de los derechos y la soberanía indígena
Práctica y enseñanza de yoga enraizadas en el linaje de Swami Gitananda
Meditación dhármica y principios de ayuno inspirados por las enseñanzas de Drupon Lama Dorje
Prácticas de sanación ancestral centradas en la reparación del linaje, el recuerdo y la restauración relacional
Sanación del niño interior mediante visualización guiada, principios Theophostic y técnicas hipnoterapéuticas
Guía de Human Design, estudiante (año 6) IDHSchool, Projector Esplénico 5/1