


El camino de Janet Stone en el yoga comenzó con un viaje transformador a la India en 1996, una experiencia que marcó el inicio de una dedicación profunda a la evolución consciente a través de la práctica. Desde entonces, ha ido dando forma a una propuesta de Vinyasa muy personal, en la que convergen conocimiento sólido, años de experiencia y una energía inconfundible. Su manera de enseñar se caracteriza por ser intensa y a la vez nutritiva, con prácticas que despiertan el cuerpo sin perder amplitud ni capacidad de sostén.
Con base en San Francisco, Janet comparte sus clases con estudiantes de su entorno y también guía retiros por todo el mundo. Sus sesiones invitan a moverse con intención, fortalecer el cuerpo y afinar la conexión con la respiración y la presencia. Tanto en un estudio como en un retiro, su enseñanza crea un espacio de profundidad, impulso y exploración consciente, ideal para quienes buscan una práctica dinámica con sentido y cuidado.