
Escucha amable del cuerpo. Aprendiz del campo sutil. Servidor empático del bienestar humano.
Terapeuta de trabajo corporal y sanador.
Mi nombre es Javi De Gabriel. Mi camino hacia la conciencia nació de una etapa personal difícil, una experiencia con la que muchos pueden identificarse. Tras una carrera exitosa en recursos humanos, atravesé un burnout y una depresión que, con el tiempo, se convirtieron en mi despertar. Dejé atrás el mundo corporativo en busca de un sentido más profundo y comencé una travesía espiritual que me llevó al yoga, el breathwork, la actuación, la danza y la terapia de masaje. Un recuerdo de infancia sigue muy presente: masajear a mi abuela, que sufría migrañas. Esa memoria me orientó hacia el trabajo corporal y, en 2010, inicié mi formación formal en terapia de masaje.
Cuento con certificación en Esalen Massage del reconocido Esalen Institute en Big Sur, California, y completé un programa de tres años de formación en masaje en Oasis, Buenos Aires, Argentina. Además, soy graduado del entrenamiento online de un año Compassionate Inquiry, dirigido por Gabor Maté y Sat Dharam, y poseo la certificación de profesor de yoga de 200 horas, formado por Sri Parveen Nair.
En 2011 trabajé en uno de los spas más reconocidos del mundo mientras vivía en Nueva Zelanda, Polynesian Spa, donde permanecí cinco años. Durante ese período, el yoga se convirtió en una práctica central, y viajé con frecuencia a la India durante siete años, profundizando en yoga y meditación mientras seguía afinando mis técnicas de masaje.
Desde 2015, Ibiza es mi hogar. Mantengo una práctica regular de trabajo corporal en Ámsterdam y he dedicado mi vida a enseñar las técnicas que he desarrollado. Me produce una enorme alegría ayudar a otras personas a reconectar con su esencia auténtica y encontrar equilibrio en sus vidas.
Mi acercamiento al mundo de las plantas medicinales comenzó en 2019, cuando viví mi primera ceremonia de Ayahuasca, una experiencia profunda que transformó mi vida. Desde entonces, he explorado distintas vías de autoconocimiento, incluyendo el microdosing con trufas, la participación en retiros Vipassana de silencio de 10 días y ayunos de más de diez días.
Mi pasión nace del deseo de ayudar a las personas a volver a sentir su cuerpo e integrar en su vida cotidiana las experiencias transformadoras que atraviesan. Creo firmemente en el poder del trabajo corporal para favorecer el crecimiento personal y la sanación, especialmente cuando se combina con las enseñanzas obtenidas a través de las plantas medicinales.