

Desde 1992, Jessica vive con una profunda pasión por el yoga Ashtanga y Vinyasa. Su enfoque combina fuerza dinámica con atención plena, respiración consciente y una sensibilidad terapéutica que se adapta a las necesidades individuales de cada persona.
La base de su trabajo es una formación de 220 horas para profesorado de yoga, reconocida oficialmente por la AYA.
En sus sesiones, las personas encuentran mayor estabilidad, equilibrio y calma interior, tanto sobre la esterilla como en su día a día. Además del yoga, acompaña a sus clientes como terapeuta de masaje y practicante de Reiki en los sistemas Rainbow Reiki®, Usui Reiki y Marayana Sayi® Aura. Según las necesidades de cada persona, también puede integrar cuencos cantores, trabajo con frecuencias, impulsos energéticos y aceites aromáticos para calmar el sistema nervioso y favorecer el bienestar integral.
Su forma de enseñar es firme, pero siempre consciente. Da especial importancia a:
Su objetivo es crear espacios en los que el movimiento, la respiración y la presencia te lleven a una conexión más profunda con tu propio cuerpo.