
Nacido en Pahoyan, Jilmer tiene 27 años y es el hijo menor de Olinda. Desde muy joven ha aprendido a su lado, incorporando de forma directa los conocimientos, las prácticas y la sabiduría de la medicina ancestral. Su camino está profundamente ligado a esa transmisión viva, que honra y mantiene presentes las enseñanzas recibidas en familia.
Dentro del retiro, Jilmer acompaña a los hombres durante las ceremonias de ayahuasca y los sostiene a lo largo de su dieta con las plantas maestras. Su presencia aporta orientación, cuidado y una sensación de apoyo constante en procesos que suelen ser íntimos, profundos y transformadores.
Capacidad de facilitación: 80%
Amabilidad: 90%
Presencia calmante: 88%