
Jose es un emprendedor aventurero y padre de cinco hijos, además de una pieza clave en la dirección de las operaciones y el crecimiento de Arkana. Nació en México y creció en un entorno conservador de clase media. A los 18 años, un amigo cercano le regaló Journey to Ixtlan, de Carlos Castañeda, un libro que marcó un antes y un después en su vida al despertar en él una curiosidad profunda. Desde entonces comenzó a cuestionarlo todo a su alrededor, aunque ninguna respuesta parecía colmar realmente esa búsqueda.
Durante muchos años dejó esa inquietud a un lado y siguió el camino convencional que tantas personas aprenden a considerar seguro: casarse, tener hijos y ganar mucho dinero. Al principio, todo parecía encajar. Formó una familia y, tras obtener un MBA en Harvard Business School, avanzó en el mundo corporativo, primero como banquero de inversión en Wall Street y más tarde como desarrollador inmobiliario. A ojos de cualquiera, era un gran éxito; sin embargo, por dentro convivía con la depresión y con la sensación persistente de que algo esencial faltaba.
En 2012, cuando tanto su vida personal como su negocio se habían desbordado, viajó a la Amazonía en busca de una sanación profunda y se encontró con el mundo de la medicina de plantas. Su primera experiencia con Ayahuasca fue profundamente transformadora: le ofreció muchas de las respuestas que llevaba tiempo buscando y le ayudó a encontrar un sentido y un propósito más claros. Con esta nueva visión, Jose convirtió su negocio existente en una agencia de procurement al servicio de hoteles de varios millones de dólares y, al mismo tiempo, comenzó a reconstruir su vida personal. En los años siguientes profundizó su vínculo con la medicina de plantas, completó varias plant diets y llegó incluso a viajar a los bosques de Gabón, en África, para iniciarse como practicante Bwiti.
Hoy vive una vida sencilla, feliz y plena, al servicio de los demás. Cree que cada persona es responsable de dar forma a su propia historia, en lugar de aceptar las expectativas sociales como verdad. Su definición de éxito sitúa ahora el amor, la fe y la esperanza en el centro. Al frente de Arkana, continúa imaginando una expansión global que acerque los mundos de la medicina de plantas y la espiritualidad a quienes más los necesitan.